'Sleeper Hit' (película de sorpresivo éxito)

El ‘sleeper hit’ es como el equipo o jugador profesional de cualquier deporte por el que no hay expectativas o es indiferente para la mayoría de las personas. De repente, desafiando todos los pronósticos alcanza el éxito y se considera la sorpresa de la temporada. En el caso del cine, los ‘sleeper hit’,  son aquellas películas que alcanzan un éxito inusitado casi siempre económico, pero en algunos casos también de crítica. Un ejemplo reciente es el de las película ‘The hangover’ (Todd Phillips, 2009). Con un reparto hasta ese momento desconocido, fue la sexta película más taquillera en Estados Unidos con 277 millones de dólares y a nivel mundial alcanzó los 467 millones de dólares. Generó dos secuelas igual de exitosas a nivel económico aunque no tanto en materia crítica. Lo impresionante es que su presupuesto fue 'tan sólo' de 35 millones, lo que constituye una margen bastante amplio de ganancias. 

Lo característico en este caso es que nadie esperaba un éxito de esta magnitud. La película no está basada en ningún libro, cómic, serie de televisión u otro medio. No es una secuela, precuela o 'reboot'. No estaba dirigida por un director con antecedentes de éxito económicos similares. El mayor éxito taquillero de Todd Phillilps hasta entonces,  fue Starky & Hutch (88 millones de dólares en el 2004), que contaba con Ben Stiller y Owen Wilson en su esplendor. Su reparto estaba constituido por actores prácticamente desconocidos y que gracias a la película alcanzaron la fama instantánea. El televisivo Ed Helms, Bradley Cooper, Zach Galifianiakis y en menor medida Justin Bartha. 

Cada año hay una película que sorprende por su éxito y se constituye por derecho propio en un 'sleeper hit'. Partiendo del 2010, los 'sleeper hit' de cada año han sido: Despicable Me (Pierre Coffin y Chris Renaud, 2010) con un presupuesto de 69 millones recaudó a nivel mundial 543 millones. En el 2011 claramente el 'sleeper hit' de ese año es Bridesmaids (Paul Feig), que con un costo de US$32.5 millones recaudó a nivel mundial US$288 millones. En el 2012 es el turno de Seth MacFarlane con Ted, recaudando US$549 millones con un presupuesto de US$50 millones. Finalmente, en el 2013 puede hablarse de dos tipos de 'sleeper hit'. En el primer caso una película que se ajusta a la definición establecida sería We are the Millers (Rawson Marshall Thurber, 2013). Costando US$37 millones, recaudando US$269 millones. Sin embargo, también vale la pena mencionar a The Purge (James DeMonaco, 2013). Si bien no pasó el famoso umbral de los US$100 millones (recaudó US$89), es asombrosa su rentabilidad, ya que costo solamente US$3 millones. Es decir, unas ganancias del ¡2967%! 

Tratando de analizar patrones comunes característicos de los últimos  'Sleeper Hit', pueden extraerse elementos similares que les acompañan. En primera instancia, en los últimos años los 'sleeper hit' han estado enmarcados en el género de la comedia. Adicionalmente, todas fueron estrenadas en la época veraniega norteamericana (mayo a septiembre), lo que indica que el público fue a ver estás películas como alternativa a una cartelera saturada de  las típicas cintas taquilleras características de esta temporada ('summer blockbuster'). Finalmente, exceptuando Ted, todas son películas corales en donde el argumento no se apoya predominantemente en un actor o actriz.

Con estas características en mente, este año la película que podría encuadrarse como 'Sleeper Hit' es Neighbors (Nick Stoller, 2014), que con un presupuesto de US$18 millones lleva recaudados US$247 millones. En agosto de 2014 se estrena otra película que por sus características apuntaría a ser 'sleeper hit'. Esta es Let's Be Cops (Luke Greenfield, 2014), que no cuenta con un reparto ampliamente conocido, pero tiene ingredientes que podrían atraer al público. El tiempo dirá si efectivamente lo logra.